Proceso ciberataque

¿Qué hacer antes, durante y después de un ciberataque?

Cuando hablamos de ciberseguridad, es habitual centrarnos en cómo evitar que ocurra un ataque.

Y, por supuesto, prevenir es importante.

Pero ninguna empresa debería pensar únicamente en ese escenario. También es necesario saber qué hacer si algo ocurre, cómo actuar cuando se detecta un incidente y qué revisar después para poder recuperar la actividad con las mayores garantías posibles.

Porque la seguridad no consiste solo en intentar evitar un ciberataque. También consiste en estar preparados para responder.

Antes: prepararse cuando todo funciona con normalidad

El mejor momento para pensar en cómo responder a un ciberataque es antes de que ocurra.

Cuando los sistemas funcionan con normalidad, es más fácil revisar qué tenemos, quién puede acceder a cada recurso y qué medidas existen para proteger la información.

Esto implica conocer los sistemas y dispositivos de la empresa, revisar los permisos de los empleados, mantener los equipos y aplicaciones actualizados y establecer medidas que dificulten los accesos no autorizados.

También es importante contar con copias de seguridad y comprobar que realmente pueden utilizarse cuando sea necesario. Tener una copia no sirve de mucho si, llegado el momento, no sabemos cómo recuperarla o no está disponible.

La preparación también tiene una parte organizativa.

Los empleados deben saber cómo actuar ante situaciones sospechosas y la empresa debería tener definido quién debe intervenir si se produce un incidente.

Cuando estas decisiones se toman con antelación, es más fácil actuar con rapidez cuando realmente hace falta.

Durante: actuar con rapidez y evitar improvisaciones

Cuando se detecta un posible ciberataque, uno de los principales riesgos es reaccionar sin un criterio claro.

La prioridad debe ser entender qué está ocurriendo y limitar, en la medida de lo posible, que el incidente siga avanzando.

Para ello, es importante identificar qué sistemas, cuentas o dispositivos pueden estar afectados y seguir el procedimiento de respuesta establecido por la organización.

También es fundamental evitar acciones improvisadas que puedan dificultar posteriormente la investigación del incidente.

En este momento, la coordinación es especialmente importante. Las personas responsables deben saber qué está ocurriendo, qué sistemas estás afectados y qué medidas se están tomando.

La rapidez importa, pero también importa actuar de forma ordenada.

Un incidente de seguridad puede evolucionar rápidamente y tomar decisiones sin información suficiente puede complicar todavía más la situación.

Después: recuperar, revisar y aprender

Que el incidente esté controlado no significa que el trabajo haya terminado.

Después de un ciberataque es necesario recuperar los sistemas afectados y comprobar que vuelven a funcionar correctamente y de forma segura.

También es importante analizar qué ocurrió, cómo pudo producirse el acceso y qué elementos de la empresa se han visto afectados.

Esta revisión permite identificar qué medidas funcionaron, cuáles necesitan mejorar y qué cambios deberían realizarse para reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir algo similar.

Actualizar permisos, reforzar determinadas medidas de seguridad, revisar procedimientos o mejorar la formación de los empleados pueden formar parte de este proceso.

El objetivo no es únicamente volver a la situación anterior. También es utilizar lo ocurrido para mejorar la capacidad de protección y respuesta de la empresa.

La respuesta empieza mucho antes del ataque

Esperar a que ocurra un incidente para decidir qué hacer deja poco margen de reacción.

Por eso, la preparación debería formar parte de la estrategia de seguridad de cualquier organización.

Saber qué sistemas tenemos, quién puede acceder a ellos, qué información necesitamos proteger y cómo actuaríamos ante un incidente permite responder con mayor claridad cuando aparece un problema.

Y esa preparación debe mantenerse en el tiempo.

Los sistemas cambian, aparecen nuevos dispositivos, los empleados cambian de funciones y las necesidades de la empresa evolucionan. Las medidas de seguridad también deben adaptarse a esos cambios.

Una empresa preparada no solo intenta evitar los ataques

La ciberseguridad no termina en la prevención.

Una organización preparada es aquella que trabaja para reducir sus riesgos, pero que también sabe cómo detectar una situación anómala, cómo responder ante un incidente y cómo recuperar su actividad después.

Antes, preparar y proteger.

Durante, detectar, contener y responder.

Después, recuperar, revisar y mejorar.

Porque un ciberataque puede afectar a cualquier empresa, pero la forma de enfrentarse a él empieza mucho antes de que ocurra.

La pregunta no es solo si tu empresa está protegida.

¿Está preparada para saber qué hacer si mañana ocurre algo?

En Unitel Ciberseguridad ayudamos a las organizaciones a identificar vulnerabilidades, proteger sus infraestructuras y anticiparse a posibles ciberataques.

No esperes a que un fallo de seguridad se convierta en un incidente. Contacta con nuestro equipo y refuerza la seguridad de tus sistemas antes de que sea demasiado tarde. 

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